¿Últimamente sientes falta de energía, cansancio y somnolencia todo el día, te cuesta dormir, estás irritable o ansioso, has perdido el apetito, te sientes desmotivado o sin concentración, te duele la cabeza o te ha disminuido la libido?

¡Tranquil@! Todas estas causas tienen nombre y apellido. Os presento a vuestra nueva amiga, la astenia primaveral.

La subida de la temperatura, el déficit de vitamina D, el cambio horario o el aumento de horas de luz diurnas son algunos de los factores por los que esta amiga viene a llamarnos al timbre, pero el principal motivo es que todas estas causas producen en el organismo una disminución de las hormonas endorfinas y, con ello, la alteración de la regulación de los ritmos circadianos.

Sí, mejor vamos por pasos y desglosando conceptos. Las endorfinas son las hormonas de la felicidad y los ritmos circadianos son cambios físicos, mentales y de conducta que siguen un ciclo diario y que responden básicamente a la luz y oscuridad en el ambiente de un organismo.

Vaya, que simplemente debemos adaptarnos a las nuevas condiciones ambientales, ya que es como si nuestro organismo despertara del letargo invernal.

La buena noticia es que, la astenia primaveral no es ninguna enfermedad y no necesita tratamiento alguno, así que con algunos buenos hábitos y dándole una o dos semanas, se va por donde ha venido.

Aquí veremos algunos consejos para hacer esta relación algo más llevadera 

Sal a pasear con los amigos, vete a una terracita o siéntate en un banco a dar de comer a las palomas, lo que sea, pero que te dé el sol (siempre con protección solar). Así producirás vitamina D, te descargarás de estrés y respirarás aire fresco.

Come menos alimentos hipercalóricos y más frutas y verduras de temporada.

Aprovéchate de la suerte que tenemos de poder disfrutar de la dieta mediterránea.

Seamos realistas, la época de los potajes ya ha pasado.

Mantener una rutina del sueño es fundamental. Otra de las hormonas a las que afecta la astenia primaveral es la melatonina, es decir, la hormona inductora del sueño, haciendo que este no sea todo lo reparador que debiera. Deberemos dormir un mínimo de ocho horas al día.

Si todo esto no te sirve siempre podrás acudir a tu farmacéutico para que te recomiende algún complejo alimenticio o vitaminas.